ARIES: LA FUERZA DE LA VIDA

El signo aries es, tras los signos de trascendencia anteriores, el que desciende e inicia la información desde nuestros centros energéticos inferiores para que el yo ponga la información trascendental en marcha y cree esa realidad gracias a su fuerza, valor y voluntad. Es el signo de los comienzos, del bebé que nace, sale de la «muerte» del agua trascendental de piscis para iniciar un nuevo ciclo a través de esta energía que rompe y rasga sus aguas para conseguir salir a la luz, a la vida. Es la fuerza motora, la chispa que activa la voluntad para iniciar, dar comienzo a algo gracias a su parte mental e intuitiva, con el fin de implementar los objetivos que se proponga de manera clara poniendo solución a los obstáculos que se encuentre.

A través de su impulso inicia sus acciones, salta su chispa y se dirige a por ello. De manera solitaria, inicia la búsqueda de su identidad, todo lo contrario del signo libra y su opuesto, que busca la comunicación con las otras personas para reflexionar como hacerlo. Su individualismo lleva a que le dirija el ego, como signo infantil, centrado en el yo no maduro, es la energía del nacimiento del yo que crea y defiende su espacio.

Como signo de inicios, abre las puertas a la primavera, al florecer de la semilla para que atraviese la cálida y húmeda tierra y crezca su tallo y hojas hacia la luz, enraizándose con más fuerza a la tierra.  

Cuando se encuentra obstaculizada, bloqueada, arremete contra el bloqueo para destruirlo o aparece la desconexión con nuestra identidad, porque no reconoce que lo que molesta del otro es un aspecto de su propia identidad a trascender.

La civilización es lo que reprime a esta energía volviéndose en contra de su enfoque individual, su visión de túnel no le permite ver a los demás, cuando se dirige hacia su objetivo, si encuentra a personas que le ayuden en su objetivo las tendrá en su punto de mira. Es una energía guerrera que le propulsa a conquistar,  a luchar por lo que quiere, de igual manera en el amor, su amor propio le hace conquistar el amor y una vez conquistado son fieles y sinceros.

Es una energía de acción cuyo planeta regente es marte, es energía agresiva y de lucha, el fuego que enciende por donde pasa. Necesitando ambientes constructivos para reflejar de manera positiva su agresividad. Canales constructivos para llevar a cabo e implementar sus objetivos. Aries pone en marcha la materialización de nuestra co-creación con el universo en nuestro mundo físico a través del yo, quien soy y como puedo llevarlo a cabo, con mis recursos y capacidades, dando impulso  a que las ideas subjetivas se conviertan de manera intuitiva y mental en una idea real. Ven el momento de manera rápida para atacar y convertir lo subjetivo en algo objetivo. Su propósito es transformar la idea en algo factible, real y que sobreviva, dejar su huella en la Tierra, su descendencia. Entrando aquí el arquetipo de madre o padre creadores e iniciadores de vida a través de la energía ariana.  

La potencia de aries en su luz  es la supervivencia a través del amor propio, que le hace expresarse de manera personal, generando nuevas ideas, impulsando a los demás, poniendo la energía para llevar a cabo algo nuevo. En desequilibrio, su lado oscuro es el egocentrismo y la poca empatía acerca de los sentimientos y emociones de las otras personas. Cuando no puede expresarse esta energía, no se tiene la potencia suficiente para arrancar el motor de inicio, no puede dar inicio a sus objetivos o si es en demasía, de manera violenta, invade y corre para lograrlos, sin importar las otras personas. Por abusar de su poder agrede al otro, para vencer a cualquier precio, igual que el carnero arremete con su cabeza y cuernos o como el que saca su espada de filo cortante provocando heridas punzantes para herir a quien le hiere o a sí mismo.

Esto se puede ver en el Génesis y en la literatura rabínica, en el tratado de los padres que habla de las diez pruebas que pasa Abraham, y la mayor de todas, en la que Abraham tiene que sacrificar a su hijo Isaac, hasta que el ángel le detiene la mano. Dios le envía un carnero para ocupar el lugar del hijo, dando origen al sacrificio pascual judío, en el primer mes del año, en primavera, (según indica también Jubileos 17, 15-18, 3) y que muestra el tiempo de tres días de Pascua, redimiendo la muerte de Isaac, devolviéndole la vida. Según Josefo, historiador de finales s.I d.C. (Josefo, Antigüedades judías I ,vii, 1) Abraham como filósofo, creó el monoteismo (un único Dios del Todo, llamado El Elyom=creador del cielo y la tierra) , por cuya causa, fue desterrado a Canaán. Aportó la ley primitiva hebrea oral, en la era de Aries, bajo las enseñanzas de los maestros, sabios, de su época como Hermes Trimegisto (Egipto) y recibido por el sacerdote de la orden antigua del primer templo de Jerusalem, (desde Abraham a Ezequiel) Melquisedec, también rey de Ihr Shalom(Jerusalem) donde el rey David y Salomón fueron ungidos como reyes.

En grupo, como el arquetipo de la madre, padre, si siente que la familia y la tribu está amenazada, energías de los centros inferiores, nuestras raíces en el árbol de la vida, se lanza a la defensa para la supervivencia de los otros. Recoge la potencia motora para trascender mentalmente a través de los signos del zodiaco hasta llegar a piscis, que le hace visionar de manera madura, como identidad individual formando parte de un grupo no solo como un ser individual. Se puede hacer también un paralelismo, así como el sacrificio de Isaac representa la energía ariana, pasa a ser el sacrificio pascual que hizo Jesús en la era de piscis. El sacrificio individual pasa a ser un sacrificio pascual grupal de origen judío y derivado al cristianismo.

Julius Schnorr von Carolsfeld

Es la energía materna, paterna que trae a la luz un bebé, también es la energía del bebé que nace y expresa su yo como sabe, a través del llanto, así como crece y es guiado/a, de manera reprimida o no, aprenderá a contener su fuego de manera adecuada o no, a gestionar la frustración en la infancia o no. La fuerza creadora de los padres que influye en la descendencia para liberar o atar.

Así como el signo de tauro es la energía que asimila la acción llevada a cabo, por ejemplo, el niño/a que ha aprendido a hablar y asimila lo que quiere para pedirlo a través de su nueva capacidad que es el lenguaje, el tono de voz se lo aportará la energía ariana.

Esta energía, en su poder masculino, yang, la arquetípica del guerrero/a, en su luz, en lugar de lanzarse a la lucha, con gran fortaleza, habilidad, disciplina y fuerza de voluntad tiene la capacidad de sacrificar y vencer su ego para prepararse a lo nuevo, a crear algo nuevo.

De manera valiente y con coraje afrontan sus miedos y las dificultades de manera individual, de manera única, como solo ell@s saben hacerlo, con lo cual, no es una energía de liderazgo que tiene una visión de equipo, es una visión única individual.

Según Jung la primera mitad de vida se dedica a la naturaleza y la segunda mitad a la cultura. En el zodiaco los primeros signos son los que implementan la objetividad, muestran la naturaleza de nuestro ser. Aries es la voluntad que domina el instinto inconsciente del león, el yo, de manera mágica. Su luz doma el fuego que llevamos dentro gracias al contacto con su propia persona, explora sus dimensiones y sus necesidades con fe y esperanza controlando el no devorar el amor y los afectos a otros ni así mismo/a. Cada vez que el ego actúa sin una fuerza consciente, nuestro cuerpo, acciones y conductas caen bajo una fuerza sin control. Temblamos con miedo, temblamos con rabia, enrojecemos de vergüenza o reímos histéricamente, el fuego se descontrola, mientras caen las lágrimas y la tristeza por nuestras mejillas. En ese momento el ego quiere huir, dejarlo atrás y cada vez que lo dejamos atrás, sin aceptarlo asimilarlo, y perdonarlo, lo escondemos en nuestra sombra, apareciendo con más fuerza de manera devoradora, rabiosa y vengativa hasta que finalmente se convierte en una enfermedad psicosomática o en una disociación cognitiva.

Por breve que sea verse atrapado por el aspecto instintivo de uno mismo, puede ser una experiencia frustrante. Todos nos hemos sentido en alguna ocasión fuera de si por la rabia, consumidos por los celos o poseídos por la lujuria, sin hacer consciente que estamos por encima de ese instinto animal, recordándonos que somos animales evolucionados de manera distinta.

La fuerza de aries nos aporta la voluntad para poder gestionar el ego y su instinto voraz sin tener que dejarlo a nuestras espaldas. De manera valiente y con coraje nos adentramos en nuestra persona interna para hacer consciente que experimentar el poder del fuego no significa que tengamos que actuar con nuestra fuerza para implantar nuestra visión única o agredir con nuestras palabras. Por el contrario, cada vez que lanzamos nuestro afecto hacia los demás, lanzamos algo que nos pertenece perdiendo así el ego su fuerza. Necesitamos realizar una introspección reflexiva acerca de lo que esta energía de impulso y creación nos quiere decir para actuar de manera consciente y mantener nuestro ego en su sitio, controlado bajo la luz.

Como energía de los centros energéticos inferiores, el miedo y el pánico de manera intuitiva se lanzan hacia la defensiva, esta energía tiene la capacidad para hacerle frente y superar la barrera emocional que provoca, mostrándonos como defendernos de ese miedo que nos paraliza a actuar. 

Jung dice: ”es el miedo a la psique inconsciente lo que, no sólo impide el autoconocimiento, sino que es el mayor obstáculo para una comprensión más amplia y para el conocimiento de quien yo soy”.

Hay veces que necesitamos gritar, enfadarnos, gemir de celos pero también aprender paciencia y moderación, la fuerza de aries de manera mágica nos enseña a hablar el lenguaje humano a través del valor y la voluntad recuperando la armonía gracias a un nuevo conocimiento acerca de nosotros, nutriéndonos de la experiencia.

Con nuestra fuerza y voluntad como guía se puede explorar a salvo la selva interior de la psique, aries nos ayuda a que podamos conocer nuestros instintos primitivos que habitan en lo más recóndito de nuestro ser.

Es la chispa que lucha por crear el fuego y que finalmente se transforma en llama, transformando su idea subjetiva de luz chisporroteante en la objetividad real de la llama, creando el poder arquetípico del fuego.

Su energía calorífica que en demasía destruye y agrede, en su unicidad armónica le ayuda a emprender la acción como el alquimista, el poder arquetípico que transforma un elemento en otro, energía mágica que transforma el elemento agua de piscis en el fuego de aries para crear un nuevo ciclo, una nueva primavera, gracias a su chispa motora, la gracia de vida y al espíritu en unicidad, que se expresa en armonía en la materia, a través del alma y esencia única que cada persona tiene, gracias al corazón, formando la llama trina, la flor de Lyss, símbolo distintivo creado por Jesús y Mª Magdalena y cuya descendencia pudieron expandir como símbolo de quienes eran y de sus enseñanzas, primeramente en Francia, y más tarde Italia e Inglaterra.

La flor de vida en conexión divina para hacer de la Tierra, el cielo, a través del poder de amor y paz interior, generando el potencial, la fuerza para crear y emprender acciones gracias a esta energía.

Publicado por Vida y Mente Consciente

Mi nombre es Odona Gregori, creadora de esta web y autora de los artículos publicados en mi blog. Como Life Coach, mi web está dedicada a la evolución consciente, el desarrollo y transformación personal, un compendio sobre psicología cognitiva, programación neuro-lingüística y medicina tradicional china. A través de mis programas y servicios, individuales o grupales, trabajo estos temas para implementarlos en ti, mejorando tu vida, siendo quien tu eres y reflejándolo en las personas que te rodean. Gracias a mis estudios como Terapeuta en Medicina Tradicional China, Master de PNL, además de mis conocimientos en técnicas de mindfulness y meditación desde la adolescencia, he podido desarrollar estos conocimientos a lo largo de mi trayectoria profesional, en el área de la salud, la transformación personal como terapeuta en medicina china y coach ontológica, además de formadora.

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