Comienzo un nuevo ciclo de artículos dando la bienvenida al solsticio de verano y simbólicamente a nivel astrológico, con la alineación de planetas en estas semanas de junio.
Haciéndome reflexionar sobre la mística divina de que somos uno con el todo, igual que podemos disfrutar de este momento único, durante el cual, podemos visualizar en el cielo la alineación de los planetas, también sucede en nuestro Ser con la alineación y el equilibrio de nuestros centros energéticos o chakras.
Recordando que el cosmos y la energía son los que crean la realidad física, la energía crea la materia, nuestro campo energético crea y se densifica en nuestro cuerpo físico, no es algo separado, no es lo físico lo único, es un todo. Estos conceptos se nombran, se escuchan pero no se experimentan, no se han integrado aún en nuestra psique. Está comprobado desde hace ya mucho tiempo que el pensamiento se convierte en forma y materia, nuestros pensamientos y emociones se densifican en nuestro cuerpo a la velocidad de la luz, recibiendo y pasando información energética a través de las neuronas. Para las personas interesadas en conocer acerca de ello recomiendo ver la película ¿Y tú que sabes?, 2004. Un nuevo tipo de película: parte documental, parte historia y parte efectos visuales y animaciones elaborados e inspiradores.
Pitágoras ya lo enseñó en la era de Aries, nos enseñó las leyes matemáticas de la naturaleza “El cosmos es energía y materia”, somos energía que crea, somos co-creadores de nuestra realidad física. Nos mostró que la realidad es matemática, y que los números son arquetipos que se reflejan en el colectivo. El uno es el todo y el dos es la dualidad, lo femenino y masculino, lo positivo y negativo, las polaridades que se atraen o se destruyen por enfrentamiento.
Abraham y Moisés enseñaron los diez mandamientos, la ley y el orden para poder vivir en sociedad, los sabios orientales como Confucio enseñaron acerca del Tao y las leyes de la naturaleza, y Pitágoras las leyes de la energía y la materia, nos enseñaron que somos Uno con el sistema.
Más tarde entramos en la era Piscis, Jesús y Buda nos enseñaron a conectar con nuestro Yo superior a través de los chakras intermedios, plexo solar, corazón y garganta, nos enseñaron acerca del amor y el perdón y cuan tóxico es densificar y materializar según que pensamientos, o el mentirnos a nosotros mismos. Enseñaron que hay que ascender a través de nuestro centro, a través de nuestro Ser interno hacia los chakras superiores, en alineación, para conectar con quien uno es, con la esencia, con la Verdad que reside en cada uno de nosotros. Nos mostraron como conectar con el ser espiritual que todos somos y que se ha densificado, reencarnado en un cuerpo físico no importa la religión o tus creencias espirituales, todos somos energía y cuerpo.
Los chakras inferiores se encargan de gestionar nuestro disfraz y rol, nuestro papel en el camino de vida que hemos escogido para experimentar y aprender. Vivimos en el siglo de la energía sin experimentarla ni integrarla, porque desde hace siglos se nos ha enseñado que lo físico y material es lo único que es real, nuestra realidad normal.

¿Te enseñaron y educaron desde la infancia a escribir un diario con tus pensamientos? ¿te enseñaron a como tus pensamientos crean tu realidad? Y no solo la individual sino también la colectiva, porque desde hace siglos que hemos creado el inconsciente colectivo arquetípico que experimentamos y vivimos en el presente, aquí y ahora. Esta alineación planetaria nos refleja nuestro Ser interior en conjunción con Aries, dirigiéndonos y ayudando a poner intención en nuestros propósitos, alineando nuestras intenciones y acciones para llevar a cabo lo que nos propongamos, dando orden y estructura para convertirlo en realidad.
Nuestro Ser interno está formado por siete centros energéticos, cada uno de ellos con sus funciones y características, representado cada uno de ellos por un planeta. Su alineación, cuerpo, mente, alma y espíritu nos dirigen hacia el equilibrio y armonía, aportándonos calma, paz, tranquilidad y amor, ayudando a gestionar el día a día en conexión con nuestro Yo superior.
Todos tenemos la libertad de elegir que acciones tomar, que expresiones y palabras decir, ¿desde que realidad quieres vivir?. Vivimos en dualidad y siendo conscientes de quienes y como somos podemos elegir como conducir nuestras percepciones y decisiones, nuestro camino de vida, con integridad.
Tenemos la libre elección de tomar el camino que deseemos tomar, el poder divino es el que genera la confluencia de las situaciones entre las personas, ya sea bueno o malo, y ante ello, las personas no podemos ejercer ningún control. Debemos aprender a cambiar la percepción que tenemos acerca del poder, porque solo hay un poder divino, cósmico o fuerza cósmica universal, como se prefiera llamar.
A través de este poder caminamos todos en una misma dirección.
A través de nuestras experiencias nos abrimos a la libertad de cambiar las percepciones que se nos presentan en nuestro día a día, como indicaba al principio de este artículo, la energía que somos crea la materia y así nuestra mente, pensamientos y percepción de la realidad. Así es el estado de tu frecuencia y vibración así experimentarás y percibirás tu realidad.
Conociendo tu sistema de centros energéticos “Chakras” puedes volverlos a reequilibrar, re armonizar y en alineamiento cambiar tus pensamientos a una frecuencia positiva, generando nuevos pensamientos y su expresión, el verbo y la palabra, la acción y el lenguaje, para que influya en tu mente, en tu cuerpo y en tu vida. En esta era de Acuario, que pertenece a los chakras superiores se enseñará acerca de la energía en conexión con nuestro Yo Superior, que nuestros pensamientos y emociones, cocrean la realidad, el camino de vida de uno y del colectivo.
El objetivo es aprender la estructura, las leyes de la estructura de la vida, para integrarte y amoldarte a ellas, no que esas leyes divinas, de la naturaleza, se amolden a ti. ¿cómo van a cambiar las leyes de la naturaleza porque hayas sufrido un trauma o estés sufriendo una herida emocional? ¿Acaso tu ego es más poderoso que la fuerza cósmica universal que maneja todas las situaciones de vida que experimentamos con las personas que nos encontramos?
Cuando aprendes acerca de tu estructura anatómica, energía y cuerpo, en unicidad, se ve claramente cual es el propósito de tu experiencia de vida y su finalidad. Somos uno con el sistema y todo es elección, son las decisiones que tomamos y sus consecuencias, tanto a nivel individual como colectivo porque la dualidad no tiene la capacidad de solucionar, es polaridad, es lo positivo y negativo, es lo bueno o lo malo, es la ley de atracción o enfrentamiento energético de los chakras raíz, los cuales, comenzaré a desarrollar en mi próximo artículo.