LAS ENERGÍAS DE PISCIS, LA TRASCENDENCIA

Las energías de piscis son la naturaleza mágica y etérea, las energías de la espiritualidad que diluyen al ego, diluyen toda pelea, todo conflicto, energías que fluyen como las aguas del rio al mar. Estas energías forman un eje de control con virgo. Volviéndose un dar y recibir entre el orden contractual y lo ilimitado, volviendo al Ser Propio en un centro eterno, infinito. Este eje de control ayuda a crear algo ordenado, estructurado, convirtiendo el amor infinito, sin fronteras en un proceso elaborado y ordenado para conseguir el sentido, conseguir que se haga consciente. Virgo y capricornio ayudan en su estructuración.

Este signo forma el sistema emocional yin y yang de transformación y cambio sin fin, y gracias a los signos de tierra, se contiene su fuerza ilimitada y sin barreras. Se convierte en un proceso ordenado, con el cual, podemos entendernos, auto concienciarnos con el fin de poder contribuir en el exterior.

Piscis representa el vacío, la nada que todo puede crear y ser, es la percepción de todos los mundos posibles, todas las realidades posibles, piscis integra todo el subconsciente acuático, los maremotos de las emociones caóticas y los mares de las emociones en equilibrio y armonía consciente que aportan calma, amor y paz. Piscis integra las aguas, volviendo a la unicidad del Ser y virgo las estructura para integrarlas en el exterior. Cada signo tiene su polaridad,  piscis es yin respecto a un virgo yang que expresa y integra en el exterior.

Rueda de la Vida – Budismo Mahayana

La energía de piscis es la transformación continua, la vida y la muerte, el invierno y el verano, el día y la noche, la luz y la oscuridad, el yin y el yang. Enseñándonos que todos los signos tienen su polaridad y su eje de control. También se puede ver reflejada esta energía en la rueda de la fortuna, proveniente de la cultura tibetana, la rueda del mahayana, la rueda de las cuatro nobles  Verdades. Jung introdujo el término de mandala en la psicología moderna, que traducido del hindú, significa “circulo”. Y como, también descubrió, se nos muestran en nuestros sueños, en los arquetipos. Todos los mandalas surgieron como intentos de nuestro inconsciente por crear un orden y una estructura. Resolviendo nuestros conflictos entre el destino y el libre albedrío, conectando con nuestro Ser interior. Reconoceremos que hemos nacido con unas limitaciones hereditarias, familiares y ambientales, y que no poseemos el control de nuestros destinos. Pero dentro de la rueda hay una gran espacio de movimiento para llevar a cabo tu propósito de vida, generando el camino de lo que estás destinado a Ser. El movimiento en esta rueda genera en la persona introvertida, el movimiento cerca de su centro y aprende a moverse hacia el exterior. La persona extrovertida nace sabiendo moverse en el exterior de la rueda, a través de las diferentes formas y percepciones, según el mundo exterior Hace. Y aprende a moverse hacia el centro, hacia su Ser Interior.  Todas las personas experimentamos estos movimientos de manera diferente.

La persona introvertida opera a través de Ser para Hacer y la persona extrovertida opera desde el Hacer para después conectar con su propio Ser Interior.  

Este último signo del zodiaco es el que nos ayuda a cerrar ciclos, nos dirige hacia la transformación y a comenzar de nuevo. Así como, curamos heridas y cerramos puertas del pasado para abrir nuevas hacia el futuro, transformamos lo inconsciente en consciente, nuestros errores y equivocaciones en aprendizajes, o las heridas emocionales que nos hayan causado en cicatrices gracias al perdón y al amor. Energías que nos aportan el “darse cuenta” de que si hacemos mal de manera consciente vamos en contra de la ley de transformación y trascendencia, lo que la religión ha llamado pecado. La palabra sagrada cuyo poder tanto ha sido mal interpretado y que viene tras la simbología de los peces. El Ser no es algo hermético y cerrado, físico, el Ser es energía pisciana transcendental eterna, sin principio ni fin, que busca fluir emocionalmente, nos lleva a dejar soltar lo que ya no sirve, para llenarse con lo nuevo que le ayudará a crecer y regenerarse como un nuevo Ser a través de su poder propio.

La Rueda de la Fortuna

Estas energías en la psique representan el poder de la visión y de los sueños, de la intuición y la imaginación, del Ser Interior. Es la desaparición y la disolución del ego, de los apegos y las dependencias a través de la noche oscura del alma, de su rendición a lo divino, a la redención y aceptación del Amor Divino. Es el signo que se dice “Sólo se que no se nada” Todo son ilusiones y percepciones a las cuales les doy luz y consciencia.   

Igual que el poema de Antonio Machado “Anoche cuando dormía” nos conecta con la mística pisciana transformadora, honorándote, respetándote, cuidando de ti a través del Amor Divino y de nuestra conexión espiritual con lo divino.

La trascendencia emocional integra todas las percepciones, el multiverso del cosmos se refleja en la realidad de los sueños, la imaginación ayuda a la creación de algo físico gracias a la energía divina universal atemporal, como muestra Shakespeare a través de su obra “Sueño de una noche de verano”, todo puede existir y todo es posible.

Piscis son todas las energías del zodiaco formando el todo y el vacío, todas las percepciones formando la unicidad y la vacuidad. Estas energías generan la asertividad, la empatía y la sensibilidad porque es consciente y conoce como es estar en los zapatos de cada una de las 12 energías, ofreciendo compasión y amor sin juzgar al prójimo. Nos abre a dar servicio y a la solidaridad. Siendo capaz de guiar y ayudar gracias a su sabiduría, porque tiene la experiencia integrada y vive en paz y armonía gracias a su equilibrio mente-corazón, entendiendo que el raciocinio, la lógica y los pensamientos científicos desmesurados y desconectados del corazón acaban matando estas energías, generando una vida en desconexión con las energías del Amor universal divino y la propia espiritualidad.

Las energías de piscis nos llevan a perdernos en el subconsciente para volvernos a encontrar con la integración de lo aprendido para trascender.  Subimos al ático del Yo superior para volver a bajar a la Tierra con nuestras propias aguas y crear fertilidad, crear vida, crear proyectos, crear objetivos, o simplemente crear nuevas funciones en los puestos de trabajo. Bajamos a los primeros pisos de la realidad para vivir la vida terrenal a través del Amor Divino y la mística universal. Guiados por nuestros maestros, nuestros ángeles, nuestros guías, nuestros ancestros, vivimos nuestro proyecto de vida y nuestro contrato sagrado, desde el momento que salimos a la luz abandonando las energías piscianas del vientre materno. Nuestro espíritu y alma se vuelve real, material y físico a través de una nueva vida, para aprender y  experimentar, en coherencia cuerpo, mente, alma y espíritu.

La energía de piscis revela la Verdad divina, el sentido divino de nuestro destino, de cual es la Verdad del Ser, porque conoce todas las ilusiones, todos los encantamientos, lo eterno y ancestral, por eso puede hacer realidad la Verdad y el Sentido del Ser, saber quienes somos verdaderamente gracias a sus energías de individuación volviendo a la unidad. Dándole sentido al Ser, al unir todas las percepciones, todas las emociones, todos los pensamientos y mentes,  reencontrándose en sí mismo, en alineación consigo mismo, gracias a la fe, a la esperanza y a la inteligencia del alma. Como Santa Teresa de Ávila, vivió en el éxtasis fuera de si misma, en su soledad interior de esta vida terrenal, donde no hay egos, sólo almas.

Como escribió Shakespeare “Ser o no Ser esa es la cuestión”. Como el Yin y Yang, o fluyes o mueres, esa es la cuestión. Así como las energías de acuario nos dirigen hacia la comprensión mental con una última pincelada de sentimiento egoico, piscis es la disolución acuática a través de la comprensión total de las doce formas, de las doce estructuras divinas de manera humilde.

“Yo soy el que soy, yo soy la vida, la muerte y la resurrección”.

Publicado por Vida y Mente Consciente

Mi nombre es Odona Gregori, creadora de esta web y autora de los artículos publicados en mi blog. Como Life Coach, mi web está dedicada a la evolución consciente, el desarrollo y transformación personal, un compendio sobre psicología cognitiva, programación neuro-lingüística y medicina tradicional china. A través de mis programas y servicios, individuales o grupales, trabajo estos temas para implementarlos en ti, mejorando tu vida, siendo quien tu eres y reflejándolo en las personas que te rodean. Gracias a mis estudios como Terapeuta en Medicina Tradicional China, Master de PNL, además de mis conocimientos en técnicas de mindfulness y meditación desde la adolescencia, he podido desarrollar estos conocimientos a lo largo de mi trayectoria profesional, en el área de la salud, la transformación personal como terapeuta en medicina china y coach ontológica, además de formadora.

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