La representación más antigua de la constelación de Capricornio se remonta a la mitología de la antigua Sumeria, imaginada como una criatura marítima, mitad cabra y mitad pez. La constelación está ubicada antes de los elementos de agua, las constelaciones de Piscis y Acuario.
Un ejemplo de estas energías, acuáticas piscianas, materializadas a través de este elemento tierra es Jesús, nacido en época de lluvias, bajo el signo de piscis, como demuestra la simbología de los peces, y los doce discípulos que eligió, como pescadores de hombres. Gracias a la energía de Capricornio llevó a cabo su misión, su camino de vida, como maestro, enseñó y materializó el espíritu del Ser en la Tierra, marcando un nuevo ciclo, una nueva manera de Ser para la humanidad a través del camino de la conciencia en la era pisciana.
La energía de este signo de Tierra con cola de pez, nos lleva a la materialización, a la construcción de un destino seguro, de un propósito de vida sostenible que nos aporte seguridad. Familia, hogar, trabajo… Como, nuestra mente divina, lo crea y lo materializa, preparándonos para los signos que le siguen, acuario y piscis.

La energía de capricornio nos ayuda a visionar la misión de vida y como llevarla a cabo, pensando en las herramientas, conocimientos, recursos, relaciones, vínculos establecidos o a establecer para convertirlos en hechos, en una realidad objetiva. Esta energía creará caminos para la intercomunicación, y supervisará la construcción de estructuras y sistemas. Creará, inspirará y defenderá nuestra posición ante el exterior. Nos conduce a la conciencia mental, a la ley masculina del espíritu sobre la naturaleza. El mismo tipo de energía que, en nuestro inconsciente colectivo, viene representado por el arquetipo del Emperador o Rey.
Conocimiento colectivo proveniente de nuestro subconsciente debido a nuestros ancestros y su modo de vivir en tribus y en sociedad siglos más tarde, con el fin de conseguir protección, seguridad y estabilidad. Representando al «padre» = patrones, a través de la ley, para vivir en equilibrio y armonía.

Muestra nuestra visión elevada ya sea a través de un proyecto de vida, profesional, o vocacional. Capricornio se encarga de la construcción, la planificación y organización del sistema que sustentará con una base de cimientos seguros.
En nuestro Ser, fundamentado por los cuatro pilares, según Jung, la intuición y sensación, el pensamiento y sentimiento, pilares sobre los que se teje el sistema mental y emocional, y que construye nuestras características e Identidad. Desde nuestro orden interno, nuestra propia responsabilidad, se edifica un sistema de valores y creencias que establecen nuestras propias normas y patrones. Este sistema entrelazado se proyecta al relacionarnos con el exterior y nos direcciona a establecer relaciones estables y sólidas que ayuden a conseguir nuestros objetivos o puede que se sienta una sobrecarga por buscar la aprobación en otras personas, que en demasía, genera que se re-evalúen los objetivos, proyectos, el trabajo del día a día, o las diferentes personalidades de nuestro Ser Interior, para descubrir y hacer consciente si se hace por el propio bienestar o el de los demás, soltando las responsabilidades que no nos pertenecen y dejarnos fluir.
Como los alpinistas cuando suben hacia la cima, trabajan auto-sacrificándose para conseguir su propósito, con una gran auto demanda para construir el camino hacia arriba, con lo cual, su base debe estar bien asegurada.
Es una energía que nos hace ascender a través de la montaña rocosa, lentamente, examinando los riesgos, peligros, obstáculos que pueden aparecer para ir posicionándonos de manera adecuada ante el exterior, avanzando con pasos seguros y sin equivocaciones que nos hagan caer. Y en esta contención mental aparece la dificultad emocional, conllevando la soledad y la privacidad de la propia responsabilidad en la tarea de convertir en una realidad nuestras proyecciones internas. El hecho objetivo es la verdad.
Cómo nos muestra el final de la vida de Jesús, queda abandonado, solo emocionalmente, para convertirse en su propio padre para trascender. Es la fase de trascender al padre. En nuestro propio viaje del héroe, mueren los patrones de protección que sirvieron para nuestro desarrollo en la infancia, y que debemos transformar para crear los propios, nuevas creencias para cumplir nuestra misión, nuestro propio Camino de Vida. Sanando y limpiando las historias y memoria familiar que está en el inconsciente, oculta, formando un vacío, con el fin de crear una nueva base indestructible, con estabilidad y armonía, para el futuro a largo plazo. Encontrando el nuevo rol familiar, una relación renovada alineada con tu propósito de vida.
También se puede observar en la mitología, desde la perspectiva del padre que no permite la adquisición del poder de individuación de sus hijos. Saturno se come a sus hijos para no perder su poder.
La energía de Capricornio nos abre las puertas a la mente terrenal, convierte la mente libre en una Ley, la ley del Mentalismo. Según Toth, conocido como el dios Egipcio de la escritura, medicina y arquitectura, en las tablas Esmeraldas escribió las 7 Leyes universales. El sistema universal contiene las 7 leyes universales: Generación, Polaridad, Causa – Efecto, Ritmo, Vibración y Correspondencia. La 7ª ley son la unión de todas ellas. Cada ley conforma una percepción mental.

Para el cerebro, percibir el mundo externo, y percibir el mundo interno, es lo mismo. Nuestro cerebro, no distingue entre lo real e imaginado, son percepciones, interpretaciones mentales. Y para expresarlo sobre la realidad, hay que aprender a utilizar la mente. Cuanto más conocimiento tengas, más puntos de vista puedes experimentar y expresar en tu vida, más enlaces entre patrones podrás realizar y más sabio te convertirás.
Nuestras creencias y pensamientos definen lo que somos y moldean el entorno en que habitamos. Transformar tus creencias, cambiar el punto de vista, ampliar tu visión, enriquecerte de otras percepciones, son habilidades para crear nuevas realidades, nuevas estrategias. El mundo es como lo ves a través de tu mente. Si comprendes tu mente podrás poner fuertes cimientos en tu vida, en tu empresa, en lo que proyectes, crees y construyas. Dando forma a la estructura, darás poder y consolidación a tu visión, a tu misión.
Las personas que reconocen que su mente es creadora, que responde en coherencia al mundo según su sentir interior, que vibra en la verdad, que se adapta a los ritmos de la existencia, que es consecuente en sus actos, que vive en su eje emocional, y que es capaz de permitirse manifestar su potencial interior, no es controlado por patrones, sino que es libre de usarlos para crear realidades. Como nos recuerda la secuencia dorada de Fibonacci, la expresión de la naturaleza divina en la materia, generando un patrón de expresión energética que crea la quintaesencia de la geometría sagrada para conseguir la belleza y la evolución. La mente capricorniana busca la armonía y el equilibrio, de las estructuras y sistemas a construir, siguiendo una ley numérica y matemática.

Capricornio nos recuerda lo que hace la evolución: tratar de mejorarse una y otra vez, reconociendo que el eje, el origen, el centro, la estabilidad se encuentran sólo en el giro de uno mismo hacia una nueva perspectiva o percepción, en la transformación por la observación de lo diferente, en el atreverse a cambiar lo que hay construido para trascender. Y en ese cambio volver a encontrar lo fijo, el eje, lo estable, la coherencia… Esta energía nunca verá el final, nunca será suficiente, pero no porque busque algo delante, sino porque es la búsqueda de la persona, desde su interior, para trascender por la no conformidad. Esto puede generar una percepción negativa, que conlleva la aparición del crítico interior que tenemos, proporcionando un desarrollo de baja autoestima por la visión negativa hacia la propia persona, hacia el trabajo en el día a día o en el proyecto que se lleva a cabo. Es una energía que nos dirige hacia el perfeccionamiento, la mejora una y otra vez, para re-encontrarnos y encontrar lo valiosa que es la persona que somos, convirtiendo en hechos lo que la sabiduría mental divina muestra a hacer. Como la secuencia dorada de Fibonacci, expresión de la naturaleza divina en la materia, creando un patrón de expresión energética que forma la quintaesencia de la geometría sagrada para conseguir la belleza y la evolución.
¿Qué razón tienes de Ser? ¿ Cuáles son tus proyectos? ¿Eres coherente con lo que proyectas al exterior? ¿Cuál es tu identidad colectiva?
En cada momento que deposites tu estabilidad en otros o que otros te quiten la estabilidad de tu propio centro, de tu eje emocional, la vida te mostrará a través de la desarmonía y el desequilibrio, que el hacer consciente tu propia estructura, a través de el reencuentro con tu Ser Interior, es lo único seguro y estable que te aporta poder y que la seguridad y estabilidad en ti, es lo que proyectas en tu vida y hacia el exterior.