Este es el título que he elegido para la newsletter de este mes de noviembre y con el que ahora titulo este artículo para hablar sobre el destino y lo que está predestinado a ser.
La predeterminación y el destino son los dos pilares de creación en nuestras vidas, los dos pilares que sostienen la construcción de nuestras vidas.
El pilar de la predeterminación es todo aquello que no podemos cambiar, todo aquello que nos rodea, todo aquello que implica el karma que hemos creado, lo que no podemos controlar, lo que tiene que ocurrir o está establecido que ocurra por ejemplo que hayas nacido en un determinado país, con una determinada familia, que la tierra rote sobre su propio eje o que orbite alrededor del sol. La predeterminación consta de tiempo, de durabilidad, como las estaciones del año, tienen un comienzo y un fin.

Son las clases de cosas que están ahí puestas en nuestro camino de vida, es lo que es y es el escenario que te ha tocado vivir, como decía Jung: «Nacemos en un momento dado, en un determinado año, en un determinado lugar, y al igual que las añadas de vino tenemos las cualidades del año y del momento en que hemos nacido.”
A diferencia del pilar del destino, que es, como vas a actuar en ese escenario de vida que te ha tocado; como vas guiarte en ese mapa determinado, gracias a esas cualidades con las que has nacido y las nuevas que vas aprendiendo.
Y aquí es donde interviene la magia de los procesos de tu potencial, volviéndote un inspector de esta mágica, gracia que tú puedes activar, dándote cuenta de los cambios y que sacrificios harás para conseguir lo que quieres.
El destino está formado por las oportunidades que se te presentan y las elecciones que realizas para conseguir lo que quieres que exista en tu vida.
Hay un espacio de creación que compone tu potencial, un espacio, a través del cual, se manifiesta lo que nosotros conscientemente intencionamos o creamos, algunas veces… Ahora, más a menudo, este factor espacio proviene de lo conocido, de lo predeterminado, está en el mismo momento kármico, que ha estado en movimiento durante los últimos 300, 200 ó 10 años, si hacemos una pausa y aprovechamos esta pausa para volver atrás a cámara lenta, podemos ver los procesos que hemos realizado, nuestros puntos débiles y nuestras fortalezas, como hemos llegado a este punto presente y que recursos potenciales nos son útiles para alcanzar nuestro destino, tanto a nivel global como personal pasando de una generación a otra.
También puede estar basado en lo que nosotros canalizamos de los diferentes grados de poder, ¿a través de tu espiritualidad descubres lo próximo para lo que estás preparado? O ¿permaneces en tu propio ser interior, conectas con tu alma, para hacer consciente que movimiento realizar?
Si quieres construir tu camino de vida o destino, este factor espacio no lo puedes activar y crear desde tu ego herido y tus traumas, o desde tu pasado, desde ese espacio tiempo que has vivido.
Durante mis sesiones de life coaching, se realiza una dinámica cíclica creativa kármica, en la que miras a tu pasado desde lo que el karma te ha traído.
Cuando te encuentras en retroceso, la creación se mueve a través de la línea temporal hacia atrás, vas a calcular el karma, desde donde has estado, hasta el presente, para saber a donde te diriges y como va a ser a partir de ahora; a través del ahora, presente, entender ¿porqué has llegado a este punto presente?, realizando el proceso de cambio y adquiriendo esas nuevas opciones y estrategias creadas durante las sesiones.
Es un inventario de ti mismo dimensional, en la línea de tiempo, y en la dimensión que te encuentras, en tu estado presente, ¿porqué estás en esa dimensión como si de un bucle se tratase? ¿Cuál es tu potencial para salir de él? ¿Cómo vas a proceder para seguir adelante?
Este espacio tiempo que nombro para construir tu destino, está en el ahora, viene desde el alma, de tu ser interior.
La película “Destino Oculto» es un ejemplo metafórico, de como el destino funciona en el área de las relaciones de pareja; los protagonistas construyen su destino, realizando el cambio en sus procesos, no a través de sus egos heridos, sino desde el amor y la verdad.
¿Cómo amas a las personas? ¿Amas a través de las dinámicas de tu sombra?
¿Qué dinámicas de la sombra en este karma has co-creado?
¿Cómo hace que, cómo tu amas, revele la verdad acerca de tus valores reales? ¿Amas como un místico, amas como un tribal político, o como un romántico, yendo al núcleo, profundizando,
¿Cúal es el karma por ello?
Si tu mente se encuentra en una espiral enferma, debido a tu pensamiento, eres adicto a tu forma de pensamiento, no puedes contestar a esas preguntas.
¿Cómo expresas la conexión con las personas a través de las relaciones?
Amamos ¿desde la reacción de los demás?, ¿desde la adaptación a los demás?, ¿desde lo que creemos que es para nosotros el perfeccionismo?.

Amamos a la otra persona con la expectativa de que sea como pensamos es lo adecuado o perfecto, desde la vergüenza, desde la baja autoestima, o desde la tristeza y victimismo de las heridas y traumas en necesidad del lado compasivo.
Con lo cual, ese amor, no es el amor desde la verdad que muestra tu corazón, nunca hemos pensado que hay una forma de amor diferente, porque seguimos construyendo, desde ese mapa predeterminado de visión limitada.
A través de las sesiones de life coaching consigues llegar al nivel psico-emocional de comprensión y conseguir entrar en tu sombra para poder darle luz a una nueva parte de tu mapa.
El primer paso para ello es hacerte la pregunta: ¿Cuáles son tus valores?
Las personas que conocen y son congruentes con sus valores les es más fácil realizar elecciones, pudiendo construir su destino.